El CD Tenerife se encuentra en una posición privilegiada en su camino hacia el ascenso a Segunda División como campeón de grupo. Actualmente, acumula 54 puntos en 24 jornadas, lo que le da un margen de nueve puntos sobre el segundo, el Celta B.
Según se analiza, el equipo blanquiazul podría necesitar ganar la mitad de los partidos restantes para garantizar su ascenso. Esto significa que, con 14 jornadas por delante, podría bastarles con obtener seis victorias o, alternativamente, cinco triunfos y un empate.
Para establecer un rango aproximado de puntos necesarios, es más útil observar a los subcampeones de temporadas anteriores que a los campeones. En las últimas ediciones de la Primera RFEF, los segundos han alcanzado cifras que oscilan entre 64 y 77 puntos, lo que indica que el Tenerife debería apuntar a un mínimo de 70 puntos para estar seguro de subir directamente.
En cuanto a la distribución de los partidos, el Tenerife tiene siete encuentros en casa, donde no se puede permitir fallar, y otros siete a domicilio. A lo largo de la temporada, el equipo ha demostrado una eficacia del 70 por ciento en la búsqueda de victorias, lo que sugiere que podrían concluir la campaña con una cifra superior a 85 puntos si mantienen su rendimiento.
Es importante señalar que, aunque el Tenerife esté liderando actualmente, la historia advierte que ser primero en la vigésima cuarta jornada no garantiza el ascenso. Ejemplos de temporadas pasadas muestran que equipos que dominaban en ese momento terminaron teniendo que conformarse con la promoción. Sin embargo, la diferencia de puntos que los blanquiazules defienden este año es considerable.
Por lo tanto, el equipo tinerfeño tiene la oportunidad de asegurar su ascenso, pero deberá mantenerse firme y continuar sumando puntos en las últimas jornadas para no dejar nada al azar.



















