El seleccionador nacional de baloncesto ha revelado su segunda lista de convocados para las Ventanas FIBA de clasificación al Mundial. La selección española se enfrentará a Ucrania en dos partidos: el primero el 27 de febrero en Letonia y el segundo el 3 de marzo en Oviedo. Esta convocatoria llega en un momento crítico, ya que el equipo se enfrenta a importantes carencias en su plantilla.
El técnico ha introducido seis nuevos jugadores en su lista, pero persiste una problemática significativa: la falta de jugadores interiores disponibles para estas citas. Además, la reciente lesión de Osobor, junto con la de Miquel Salvó, agrava la situación en un equipo que ya adolece de potencia en la zona interior.
Una España con carencias en la pintura
Desde hace tiempo, la selección sufre por la escasez de jugadores altos y fuertes en el área interior. En esta convocatoria, solo aparecen cuatro jugadores que se desempeñan como ala-pívot o pívot: Eric Vila, Fran Guerra, Izan Almansa y Pierre Oriola. Aunque Guerra ha demostrado ser más determinante, el resto no ofrece muchas garantías en un contexto donde la robusteza es esencial.
Además, aunque el exterior parece estar suficientemente nutrido, Chus Mateo ha incluido a numerosos jugadores, lo que podría resultar en una falta de tiradores efectivos. Solo Francis Alonso y Jaime Fernández destacan en este aspecto, lo que sugiere que el equipo podría recurrir a formaciones menos convencionales, como el ‘small-ball’, donde aleros desempeñan roles más cercanos al de un ala-pívot.
En cuanto a la dirección del juego, Álvaro Cardenas, tras un prometedor debut en el Eurobasket, vuelve a ser convocado. También repite Lluís Costa, aunque ha dejado algunas dudas en su rendimiento reciente. La inclusión de Ferran Bassas es notable, ya que ha tenido un impacto positivo en Manresa tras su traslado desde Andorra.
En el perímetro, Francis Alonso, destacado en el Río Breogán, será uno de los encargados de anotar en los momentos decisivos. Otro jugador que aporta tanto en la cancha como en el vestuario es Jaime Fernández de La Laguna, quien aporta velocidad y capacidad anotadora.
Versatilidad en las posiciones
La selección también cuenta con jugadores versátiles que pueden jugar en múltiples posiciones. Alex Reyes, del Baxi Manresa, ha sido renovado hasta 2028 y se espera que aporte como tirador. Sergi Martínez regresa tras su ausencia en noviembre, mientras que Isaac Nogues, tras volver de la G-League, brinda una faceta defensiva que le ha asegurado un lugar en el equipo.
Una de las sorpresas en esta convocatoria es Miguel González, alero del Casademont Zaragoza, mientras que Santi Yusta se perfila como el mejor jugador español en la Liga Endesa, consolidándose como una referencia en el equipo nacional.
Los jugadores de Lleida y Girona, Oriol Paulí y Pep Busquets, también destacan en sus respectivos equipos, ofreciendo la posibilidad de jugar en distintas posiciones, lo que amplía las opciones tácticas de la selección.
La situación en la zona interior
La escasez de jugadores en el sector interior limita las opciones del seleccionador. Fran Guerra es el único pívot puro, mientras que los otros tres jugadores, aunque pueden desempeñar posiciones interiores, generan dudas en cuanto a su rendimiento. Eric Vila, que llega de Gran Canaria, y Izan Almansa, una de las promesas del baloncesto español, también estarán en la lucha por esos minutos.
La convocatoria se cierra con Pierre Oriola, quien ha mostrado un buen rendimiento y se convierte en un refuerzo vital ante las numerosas bajas. Esta situación crítica ha sido acentuada por las lesiones de jugadores como Alberto Díaz, Osobor y Salvó, además de que la Euroliga ha limitado la disponibilidad de otros talentos.
Aunque se espera que Ucrania sea un rival accesible, la selección española llega a este encuentro con confianza tras sus anteriores victorias. Sin embargo, Chus Mateo tendrá que maximizar el potencial de su plantilla para afrontar este desafío con éxito.
Autor: Rubén Moncayo













