La lituana Augustė Mikutytė, perteneciente al equipo Grouwels-Watersley R+D, se ha proclamado campeona de la segunda edición de la Copa de las Naciones UCI Jaén Paraíso Interior. Mikutytė logró llevarse la prestigiosa Doble Aceituna de Oro tras una destacada actuación en los tramos de tierra de la carrera, donde cruzó la línea de meta con una ventaja de 23 segundos sobre la española Alejandra Neira, quien se clasificó en segundo lugar, y 35 segundos por delante de Mirari Gotxi, completando así un podio con una notable presencia de corredoras españolas.
La competición se llevó a cabo en un recorrido de 75 kilómetros, con inicio y finalización en el Hospital de Santiago, y estuvo caracterizada por una combinación de asfalto y tres desafiantes tramos conocidos como Caminos de Olivos: Juancaballo, San Bartolomé y Mar de Olivos. Estos sectores fueron determinantes para el desarrollo de la carrera, ya que marcaron el momento clave en el que se definió la selección de las corredoras que disputarían la victoria.
A medida que avanzaba la prueba, la lucha por los primeros puestos se intensificó, especialmente en los tramos de sterrato. Tras varios intentos infructuosos de escaparse en la primera parte de la carrera, el grupo se fragmentó en el tramo de Juancaballo, donde Mikutytė, junto a Sofia Maya Howell y Gotxi, logró abrir una considerable ventaja. Este trío consolidó su posición en San Bartolomé, y, al llegar a Mar de Olivos, el ritmo que imprimió la lituana resultó ser inalcanzable para sus compañeras de fuga.
La competición no estuvo exenta de sorpresas. Mientras Mikutytė se alejaba en la cabeza, Neira, que había comenzado a recuperar terreno, realizó una destacada remontada. Sin embargo, la gallega se vio sorprendida al enterarse, tras la entrevista con MARCA, que no había logrado la victoria, a pesar de su gran esfuerzo y valentía en la carrera.
La Copa de las Naciones UCI Jaén Paraíso Interior ha puesto de manifiesto la creciente calidad del ciclismo femenino en España y la capacidad de las corredoras para enfrentarse a desafíos internacionales. Este evento no solo resalta el talento de atletas como Mikutytė, sino que también promueve la importancia del ciclismo en el panorama deportivo español.
Con la celebración de esta segunda edición, se espera que la competición continúe creciendo y atrayendo la atención tanto de aficionados como de patrocinadores. La mejora en la infraestructura y el reconocimiento del deporte femenino son aspectos clave que han contribuido a la evolución de eventos como este, que sin duda seguirán siendo relevantes en el futuro del ciclismo.





