La misión Artemis II, que busca llevar a astronautas de regreso a la Luna, ha sufrido otro retraso debido a problemas técnicos. La NASA ha informado que el lanzamiento, previamente programado para marzo, se aplazará hasta abril, a causa de una avería relacionada con el helio.
En un comunicado, Jared Isaacman, administrador general de la agencia espacial estadounidense, explicó que el cohete SLS será retirado de la plataforma de lanzamiento para realizar las reparaciones necesarias. Este retraso se suma a otro aplazamiento anterior, que había movido la fecha de lanzamiento de febrero a marzo debido a un fallo detectado en un ensayo general reciente.
El problema específico se relaciona con el flujo de helio en la etapa de propulsión criogénica provisional del SLS, lo que ha llevado a los equipos a trabajar en su solución y a prepararse para el posible regreso del cohete al edificio de ensamblaje vertical (VAB) en el Centro Espacial Kennedy. Esta situación afectará sin duda la ventana de lanzamiento prevista para marzo.
El helio es fundamental para purgar los motores y presurizar los tanques de combustible del cohete, y los ingenieros han detectado problemas de flujo en la etapa superior del SLS. Este mismo inconveniente ya se había presentado durante la misión Artemis I, que se lanzó en diciembre de 2022, aunque no en los ensayos generales de su sucesora. En aquella ocasión, el principal problema fue una fuga de hidrógeno, un elemento químico que resulta particularmente complicado de manejar.
Para trasladar el cohete de vuelta al VAB, se utilizará un robot oruga que se moverá a una velocidad máxima de 1,3 kilómetros por hora, y se espera que el trayecto de 6,8 kilómetros dure alrededor de 12 horas. Los ingenieros confían en tener tiempo suficiente para resolver la avería, con la esperanza de mantener las fechas de lanzamiento en abril, concretamente los días 1, 3, 4, 5, 6 y 30.
La NASA había fijado inicialmente abril como la fecha de lanzamiento, pero en septiembre del año pasado se aceleraron los planes con el objetivo de realizarlo en febrero. La urgencia de estos plazos se debe, en parte, a la creciente competencia con China, que también busca llevar a sus taikonautas a la Luna antes de 2030, aunque su programa espacial ha tenido menos incidencias.
Mientras tanto, los cuatro astronautas que formarán la tripulación de Artemis II han salido de cuarentena, un procedimiento habitual para prevenir enfermedades, y actualmente se encuentran en Houston. La NASA planea organizar un evento para los medios de comunicación en los próximos días para discutir la retirada del SLS y los planes para el vuelo de prueba de Artemis II, que tiene como objetivo llevar a la órbita lunar a Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, en lo que será el viaje más largo a la Luna, superando los 400.000 kilómetros de distancia de la Tierra.
El alunizaje, sin embargo, tendrá que esperar, ya que no se prevé que se concrete antes de 2028.





