Un importante avance se ha producido en la lucha contra la leishmaniosis canina en la Comunidad de Madrid. Un ensayo clínico, autorizado por la Agencia Española de Medicamentos, ha revelado que una nueva vacuna puede reducir hasta un 80% la infección por Leishmania infantum, el parásito responsable de esta enfermedad en perros.
El estudio, realizado por investigadores de la Universidad Complutense y del CSIC, ha demostrado que la vacuna, conocida como HisDTC, no solo es segura, sino que también induce una respuesta inmunitaria duradera en los animales. Este hallazgo ha sido publicado en la revista científica «Veterinary Quarterly». La investigación muestra que las células inmunitarias de los perros vacunados presentaron una notable reducción en la tasa de infección.
HisDTC está formulada a partir de péptidos multiepítopicos encapsulados en nanopartículas biodegradables, lo que le confiere una eficacia superior a la de las vacunas comerciales disponibles en la actualidad. Además, se comprobó que la protección se mantuvo al menos durante 12 meses tras la vacunación, algo que no se observó en los perros que habían recibido otras vacunas comerciales.
El ensayo tuvo una duración de un año y se diseñó como un estudio aleatorizado, doble ciego, multicéntrico y controlado, involucrando a un total de 40 perros jóvenes y sanos que no habían estado infectados previamente por Leishmania infantum. Este enfoque permitió identificar y validar parámetros inmunológicos asociados a la protección, analizados en diferentes razas y edades de perros, que serán útiles como criterios en futuros estudios preclínicos y clínicos.
Desde un punto de vista científico y clínico-veterinario, los resultados de esta investigación aportan evidencia sobre la eficacia del diseño racional de péptidos combinados con nanopartículas biodegradables como adyuvantes en el desarrollo de vacunas. Además, el uso de células caninas derivadas de sangre periférica se ha confirmado como una herramienta valiosa para caracterizar y predecir la respuesta inmunitaria inducida por vacunas, especialmente frente a patógenos con ciclos de vida intracelulares complejos como Leishmania.
Como siguiente paso, se planean ensayos de campo en áreas endémicas, donde los perros estarán expuestos naturalmente a Leishmania infantum, con el fin de evaluar la eficacia de la vacuna frente a la infección y avanzar hacia su posible autorización y comercialización.





