Los embalses en España han registrado un nuevo récord histórico al alcanzar el 77,3% de su capacidad total, según los datos divulgados por el Ministerio para la Transición Ecológica. Este porcentaje equivale a 43.341 hectómetros cúbicos de agua de un total de 56.043 hm3 disponibles. Es la segunda semana consecutiva que se alcanza este nivel sin precedentes en tres décadas, impulsado por el constante paso de borrascas sobre la Península Ibérica.
En solo siete días, los embalses han incrementado su capacidad en 5.634 hectómetros cúbicos, lo que representa un aumento del 10,1%. Este incremento supera incluso el récord de principios de febrero, cuando la borrasca Leonardo causó una alza de más de 4.500 hm3 en una semana. Comparando con el mismo periodo de 2025, cuando las reservas se encontraban en el 58,1%, la mejora es significativa, así como la media de la última década, que se sitúa en el 53,5%.
Desde que se iniciaron los registros semanales en 1988, solo episodios excepcionales habían alcanzado cifras similares, siendo el más notable el de enero de 2010. Los datos actuales indican que las borrascas que han afectado a España están teniendo un impacto sin precedentes en la recuperación de los niveles de agua en casi todas las cuencas del país.
En cuanto a la situación por cuencas hidrológicas, la mayoría se encuentra por encima del 70% de su capacidad. La cuenca de Tinto, Odiel y Piedras lidera con un 95,2% de sus pantanos llenos, seguida de cerca por la cuenca de Galicia Costa, que alcanza el 94,88%. Las cuencas internas de Cataluña están en el 92,17%, mientras que el País Vasco interno registra un 90,48%. En el Cantábrico Occidental se alcanza el 89,59% y el Cantábrico Oriental el 86,30%, reflejando el intenso impacto de las precipitaciones en la cornisa norte en las últimas semanas.
Entre las grandes cuencas, el Miño-Sil presenta un 84,92% de capacidad, seguido del Guadiana con un 84,54%. El Tajo está al 79,29%, el Duero al 76,79% y tanto el Ebro como el Guadalquivir rondan el 74% de sus reservas, lo que indica una situación sólida y estable en términos hídricos para las principales arterias fluviales del país.
En cuanto a los incrementos semanales más destacados, todas las cuencas han registrado aumentos en sus reservas, aunque con variaciones notables. El mayor incremento se ha producido en Guadalete-Barbate con un 16,11%, seguido del Guadalquivir, que ha crecido un 15,29% en una semana. El Guadiana ha experimentado un aumento del 13,10%, mientras que el Duero ha crecido un 12,43% y la cuenca mediterránea andaluza un 12,27%. En el otro extremo, la cuenca del Segura se encuentra en el 39,39%, aunque ha subido más de ocho puntos porcentuales.
La situación de los embalses en Andalucía es notable, ya que se sitúan al 76,05% de su capacidad, lo que representa 8.429 hectómetros cúbicos almacenados. Este registro implica un aumento de 1.639 hm3 respecto a la semana anterior y marca diez semanas consecutivas de incremento en las reservas hídricas de la comunidad autónoma.
Ante el alto nivel de las presas, el embalse de La Serena en Badajoz, el de mayor capacidad en España, ha comenzado un desembalse controlado tras superar el 92,6% de su capacidad. Las autoridades han abierto compuertas para liberar aproximadamente 180 metros cúbicos por segundo. Asimismo, en la Comunidad de Madrid, el Canal de Isabel II también está realizando desembalses en varias presas debido a los altos niveles alcanzados.
Los embalses, infraestructuras diseñadas para almacenar agua, juegan un papel crucial en el abastecimiento de agua potable, el riego agrícola, la producción de energía hidroeléctrica y el control de inundaciones. La recuperación actual de las reservas es especialmente significativa tras años de sequía severa que han afectado a amplias zonas del país, ofreciendo un alivio considerable para el abastecimiento urbano y el sector agrícola.
El fenómeno de las borrascas ha sido determinante en esta recuperación. Estas borrascas atlánticas han traído lluvias abundantes y continuas, lo que ha incrementado significativamente el volumen de agua almacenada en los embalses, alcanzando cifras históricas en las últimas semanas.
A pesar de las mejoras, la cuenca del Segura continúa siendo la más vulnerable, con solo un 39,39% de sus reservas llenas, mientras que el Júcar presenta un 57,27% y ambas cuencas del levante requieren precipitaciones sostenidas para asegurar un suministro adecuado durante todo el año.













