Un reciente análisis de los otolitos de peces fósiles en dos arrecifes de coral del Caribe, ubicados en Panamá y la República Dominicana, ha puesto de manifiesto el notable declive de la biodiversidad en estos ecosistemas. Según un estudio publicado en la revista Nature, la cadena trófica en estas áreas ha disminuido en un 70% en comparación con épocas prehistóricas.
Los otolitos, que son pequeñas estructuras de carbonato de calcio en el oído interno de los peces, funcionan como una especie de «caja negra». A través de anillos concéntricos, similares a los de los árboles, registran la edad, crecimiento, migraciones y hábitat de los peces. El estudio de estos elementos es fundamental para la biología marina y la gestión pesquera, ya que permite distinguir especies y entender la evolución de las poblaciones en los arrecifes y otros ecosistemas.
La investigación, en la que participa la arqueóloga de arrecifes Brígida de Gracia del Instituto Smithsonian, se centró en dos depósitos del Holoceno medio, aproximadamente hace 7.000 años, en el Caribe. Estos yacimientos, localizados en Bocas del Toro (Panamá) y en la cuenca del Enriquillo (República Dominicana), presentan fósiles de arrecifes bien conservados, lo que se debe a su resiliencia ante los cambios ambientales a lo largo de los siglos.
Los investigadores recogieron muestras de sedimentos de alrededor de 9 kilogramos cada una, utilizando distintos métodos según el periodo de estudio. En los sitios del Holoceno medio, se realizaron extracciones de sedimentos de zanjas de 3 metros de profundidad, mientras que en los arrecifes modernos, los buceadores obtuvieron muestras en estratos de 10 a 15 centímetros por debajo del manto de corales vivos. Posteriormente, las muestras fueron tamizadas y los otolitos extraídos manualmente para su análisis en el laboratorio.
El estudio de los isótopos de nitrógeno en los otolitos reveló que las cadenas alimentarias actuales son aproximadamente un 60-70% más cortas que las de los arrecifes prehistóricos. Además, se observó que las especies que anteriormente ocupaban posiciones más elevadas en la cadena alimentaria ahora se encuentran en niveles inferiores. Esta alteración del equilibrio ecológico indica una reducción en la variación alimentaria en los arrecifes modernos, lo que implica una mayor competencia entre organismos por un conjunto limitado de recursos.
La diversidad trófica, que incluye la amplia gama de organismos que interactúan en el ecosistema, se ha visto afectada negativamente. Según De Gracia, el deterioro de la cadena trófica hace que los arrecifes actuales sean más vulnerables a factores estresantes como el cambio climático, la sobrepesca y las enfermedades, lo que favorece el colapso de estos ecosistemas esenciales para al menos un 25% de las especies marinas.





