Un estudio dirigido por la investigadora Karen Giménez Orenga, perteneciente al Grupo de Expresión Génica e Inmunidad de la Universidad Católica de Valencia (UCV), ha revelado que los retrovirus endógenos humanos (HERV), antiguos virus integrados en el ADN humano, podrían ser biomarcadores «clave» para el diagnóstico y seguimiento de diversas enfermedades, entre las que se incluyen el síndrome de fatiga crónica, la fibromialgia y el covid persistente.
La investigación se ha realizado mediante el análisis de muestras de sangre de 302 pacientes que cuentan con un diagnóstico clínico definido, repartidos en cuatro estudios experimentales independientes. Los resultados indican que los HERV y otros elementos virales relacionados pueden servir como herramientas discriminatorias entre patologías que presentan síntomas similares, tal como ha comunicado la institución académica.
Según la UCV, «los HERV son secuencias derivadas de antiguos virus que infectaron a nuestros antepasados y que se han integrado en el ADN, siendo transmitidos de generación en generación hasta nuestros días». Durante años, estos elementos fueron considerados «ADN basura» al no codificar proteínas como lo hacen los genes clásicos. No obstante, actualmente se reconoce que cumplen funciones reguladoras y pueden influir en la respuesta inmunitaria.
El estudio pone de manifiesto que la activación de estos retrovirus «no es un fenómeno puntual, sino que puede persistir en el tiempo y estar asociada a alteraciones del sistema inmunitario, así como a una mayor intensidad de los síntomas en pacientes con encefalomielitis miálgica, fibromialgia y covid persistente». La investigadora ha señalado que los hallazgos «abren la puerta a investigar más allá de los genes codificantes y a explorar otras secuencias del genoma», aunque ha enfatizado que se trata de datos preliminares que necesitarán ser validados en cohortes «más amplias».
Uno de los estudios enfocado en la covid-19 y en el covid persistente ha detectado la presencia prolongada de la proteína HERV-W ENV incluso meses después de haber sufrido la infección. Esta persistencia podría estar relacionada con una inflamación sostenida, ya que el sistema inmunitario no logra regresar a su estado basal, lo que contribuiría a síntomas como la fatiga crónica. Además, el análisis de marcadores inflamatorios, niveles de citoquinas y otros parámetros clínicos ha permitido diferenciar molecularmente la condición de covid persistente del síndrome de fatiga crónica y de la fibromialgia. Aunque el cuadro clínico puede parecer «muy similar», los perfiles biológicos revelan «diferencias relevantes».
ESTRATEGIAS TERAPÉUTICAS PERSONALIZADAS
Otra línea de investigación ha permitido clasificar a los pacientes con encefalomielitis miálgica en subgrupos según el nivel de activación de los HERV, lo que ayuda a entender la heterogeneidad de la enfermedad y las diferentes severidades de los síntomas. Este enfoque podría facilitar en el futuro el desarrollo de estrategias terapéuticas «más personalizadas».
Paralelamente, el estudio del viroma sanguíneo ha revelado que el Torque Teno Mini Virus 9 (TTMV9) se presenta «en mayor cantidad» en un subgrupo de pacientes con alteraciones inmunitarias más marcadas, lo que sugiere que en algunos casos podría existir una respuesta antiviral debilitada. Si bien estos hallazgos no se traducen todavía en una prueba diagnóstica disponible, «sientan las bases para el desarrollo futuro de herramientas clínicas basadas en biomarcadores moleculares».
La investigación forma parte de la tesis doctoral de Karen Giménez, defendida en la UCV, y ha combinado trabajo de laboratorio con colaboración clínica especializada. La obtención y caracterización de los pacientes se llevó a cabo junto al Biobanco para la Investigación Biomedica y en Salud Pública de la Comunidad Valenciana (IBSP-CV) y con expertos clínicos en encefalomielitis miálgica. El proyecto ha recibido financiación pública y privada, incluyendo ayudas predoctorales del programa VALi+d de la Generalitat Valenciana y el apoyo de la organización británica ME Research UK, además de fondos autonómicos y universitarios.
Durante este proceso, la investigadora ha realizado estancias en la Universidad de Cagliari (Italia) y en la Universidad de Oxford (Reino Unido), consolidando colaboraciones con equipos internacionales como el del investigador Hervé Perron en GeNeuro. La investigadora de la UCV confía en que, a pesar de que la investigación progrese de forma gradual, el entendimiento sobre estas patologías complejas continúa en expansión y cada hallazgo contribuye a mejorar su comprensión y tratamiento clínico.













