La investigación astrofísica reciente ha revelado importantes hallazgos sobre los orígenes de los planetas, centrándose en un joven sistema solar conocido como V1298 Tau. Este sistema, que alberga cuatro planetas gigantes, ha permitido a un equipo internacional de astrónomos, en el que participan investigadores del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), entender mejor cómo se forman y evolucionan los planetas en las primeras etapas de su desarrollo.
El descubrimiento clave
Los astrónomos han determinado que la mayoría de las estrellas similares al Sol, como V1298 Tau, albergan planetas con tamaños que oscilan entre el de la Tierra y el de Neptuno. Estos planetas, denominados ‘super-Tierras’ y ‘sub-Neptunos’, son los más comunes en nuestra galaxia, aunque sorprendentemente no se encuentran en el Sistema Solar. El equipo ha encontrado que estos planetas podrían perder gran parte de su atmósfera durante sus primeros años de vida, transformándose de gigantes gaseosos a ‘sub-Neptunos’.
Enric Pallé, investigador del IAC, explica que «todas las estrellas jóvenes son intrínsecamente activas, lo que había dificultado la medición precisa de las masas de sus planetas en formación». Al emplear una técnica innovadora basada en la gravedad mutua entre planetas, el equipo ha superado este obstáculo. El estudio, liderado por John Livingston del Astrobiology Center en Tokio, Japón, ha proporcionado una visión clara de la evolución de estos planetas en sus primeros años de formación.
Un laboratorio cósmico en acción
El sistema V1298 Tau, con una edad estimada de solo 20 millones de años, se considera un ancestro directo de los sistemas planetarios compactos que se encuentran en toda la galaxia. Durante más de una década, el equipo ha utilizado una variedad de telescopios terrestres y espaciales para medir con precisión los tránsitos de los planetas frente a su estrella. Este proceso, conocido como tránsito, ha permitido detectar variaciones en las órbitas de los planetas debido a la atracción gravitacional entre ellos.
Estas ligeras fluctuaciones, denominadas Variaciones de Tiempo de Tránsito (TTV), han sido fundamentales para calcular las masas de los planetas por primera vez. Erik Petigura, coautor del estudio e investigador en UCLA, señala que «el método Doppler, que se usa comúnmente para estudiar planetas, es inviable en estrellas jóvenes debido a su gran actividad». En cambio, el uso de TTV ha permitido a los investigadores medir la gravedad de los planetas entre sí para determinar sus masas.
A pesar de tener entre 5 y 10 veces el radio de la Tierra, los planetas de V1298 Tau tienen masas de solo entre 5 y 15 veces la de la Tierra, lo que los convierte en cuerpos «increíblemente poco densos». Felipe Murgas, coautor del IAC, explica que «al comparar masas con radios, se proporciona la primera medida observacional de sus densidades promedio, revelando que son excepcionalmente esponjosos».
El análisis sugiere que estos planetas jóvenes sufrirán una drástica transformación en los próximos millones de años. La intensa radiación de su estrella les hará perder gran parte de su atmósfera inicial, enfriándose rápidamente al desaparecer el disco de gas que los rodeaba.
Este estudio no solo aporta luz sobre los orígenes de los planetas, sino que también plantea preguntas intrigantes sobre la evolución de los sistemas planetarios y la formación de mundos en nuestra galaxia.


























