Alineación planetaria en febrero: Mercurio, Venus, Júpiter y más en el cielo

El 28 de febrero, varios planetas se alinearán visibles desde la Tierra.

El 28 de febrero, el horizonte oeste se convertirá en un escenario espectacular para los amantes de la astronomía, ya que una serie de planetas se alinearán en el cielo. Esta alineación, que se podrá observar poco después de la puesta de sol, incluirá a Mercurio, Venus, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno, formando un auténtico desfile planetario.

Según la web especializada StarWalk, los planetas Mercurio, Venus, Júpiter y Saturno serán visibles a simple vista, aunque la localización de Mercurio requerirá de un horizonte despejado y cierta experiencia. En cambio, Urano y Neptuno, mucho más tenues, necesitarán el uso de prismáticos o un telescopio para ser observados adecuadamente.

Es importante destacar que no se trata de una alineación perfecta, sino de un efecto de perspectiva que permite ver a estos planetas agrupados en una misma franja del cielo, a pesar de estar realmente separados en el espacio. El novilunio del 17 de febrero favorecerá a los observadores, ya que proporcionará noches oscuras, ideal para la observación astronómica.

A partir del 24 de febrero, la fase de cuarto creciente de la luna comenzará a ganar visibilidad, pero aún permitirá buenas condiciones para la observación. Los días entre el 26 de febrero y los inicios de marzo serán ideales para seguir esta alineación desde Catalunya, siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan.

Para aquellos que deseen mejorar su experiencia de observación, se recomienda alejarse de la contaminación lumínica. Los Pirineos y el Prepirineo son excelentes opciones, con lugares como el entorno del Montsec o las áreas de alta montaña de Lleida y Girona que ofrecen cielos oscuros.

En la ciudad de Barcelona, existen puntos elevados y relativamente oscuros donde se puede disfrutar de estos fenómenos astronómicos. Algunos de los lugares recomendables son el mirador de Torre Baró, el mirador de Joan Sales y el parque de la Creueta del Coll. También se puede optar por los balcones del parque del Tibidabo o los miradores en la sierra de Collserola.

Fuera de la capital, el Parc Astronòmic del Montsec y el Parc Nacional d»Aigüestortes i Estany de Sant Maurici se destacan como santuarios del cielo oscuro, ambos certificados como Reserva Starlight por la Unesco.

Para disfrutar plenamente del fenómeno, es fundamental planificar la observación. La mejor franja horaria se sitúa alrededor de una hora tras la puesta del sol, momento en el que el cielo ya está lo suficientemente oscuro, pero Mercurio y Venus aún son visibles. En el horizonte oeste y sudoeste se concentrarán Mercurio, Venus, Saturno y Neptuno, mientras que Urano se ubicará más alto en el cielo. Júpiter, por su parte, se verá hacia el este-sudeste, brillando con fuerza.

Visualmente, Venus será el más destacado, seguido de Júpiter, que también se verá muy brillante. Saturno, con un brillo más tenue, aparecerá bajo en el horizonte, mientras que Mercurio se mostrará como un punto discreto cerca del crepúsculo. Urano y Neptuno requerirán óptica adecuada y cielos realmente oscuros para su observación.

Aunque estas alineaciones no provocan efectos físicos sobre la Tierra, son un recordatorio visual de cómo los planetas orbitan en un mismo plano. La oportunidad de observar cuatro o más mundos brillantes al mismo tiempo es poco frecuente, convirtiendo el 28 de febrero de 2026 en una fecha clave para los aficionados a la astronomía.

Redacción

Detrás de Opinión Ibérica hay un equipo editorial comprometido con el análisis profundo de la realidad española e internacional. Cubrimos economía, política, sociedad y cultura con rigor periodístico y visión crítica. Nuestro objetivo: ofrecer información contrastada y opinión fundamentada para entender lo que realmente importa, todos los días del año.

Anterior

Un pequeño cambio en la vacuna aumenta su eficacia contra el cáncer de VPH

No te pierdas

Un sistema planetario inusual desafía la teoría de formación de planetas

Un descubrimiento astronómico reconfigura la comprensión de los sistemas planetarios.